Las obras maestras son como sinfonías ejecutadas sobre nuestros sentimientos.
Las obras maestras son nosotros y nosotros somos obra maestra.
Pero la imprescindible inteligencia de las almas para la apreciación artística debe apoyarse en la reciprocidad.
El veedor debe cultivar sentimientos para poder recolectar; el artista debe participar emociones.
El libro del Té___Kazuko Okakura
No hay comentarios:
Publicar un comentario