Hay quien dice que la navidad es el tiempo de los polvorones
Yo diría que es el tiempo de lo hipócritas
Tras mucho dilucidar todos ellos, los hipócritas -que no los polvorones, si bienes cierto que la actividad cerebral de éstos es superior a la de los primeros equivalente a su propia densidad-, llegan a la conclusión de que hay gente que no tiene casa, que no tinen qué comer, que no tienen qué hacer porque tener casa o tener que comer es sinónimo de tener que hacer. Todo esto tras mucho dilucidar; al nivel de Deleuze, digamos
La consecuencia directa de estas reflexiones no se plasman en unas cuantas hojas de ensayo, no. Todo se solventa con unas cuantas limosnas en los dos o tres días de máxima concienciación social durante el periodo vacacional--que bien pensado, éste no fue incluido en el calendario por motivos religiosos, sino por otros más de índole reflexiva; esto es, unas vacaciones para que se acuerden de todos los problemas que hay por ahí fuera y que no son capaces de ver debido a todos esos quehaceres estresantes a los que son sometidos diariamente. Pobres--Incluso, si se dan las condiciones de tener dinero y ser adicto a mandar sms a los programas programados en la caja tonta para programar las tontas mentes de los que son incapaces de programarlas por sí mismos, si se dan estas dos condiciones, entonces la consecuencia de la reflexión se extiende hasta un donativo cuantioso a uno de esos telemaratones anuales (me sorprende la capacidad que tienen de prestar atención a un tema cualquiera durante tanto tiempo)
Eso sí, sólo del 25 al 5, y no digo tiro porque me toca ya que sería una incoherencia tan grande como el pensamiento de estas gentes.
Feliz navidad
Y si ello os sirve para calmar vuestras conciencias, mañana echad unas monedillas al primero que esté clamándolas al bajar de casa
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1 comentario:
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